domingo 17 de enero de 2010

Agujeros Negros Supermasivos.



viernes 15 de enero de 2010

Bienvenido al Futuro

Autos del Futuro



Televisión del Futuro



Turismo Espacial

martes 12 de enero de 2010

La cuenta atrás


Este libro es un relato de la historia de la exploración del universo, que narra desde los primeros paseos cósmicos del ser humano hasta nuestros días. Lo hace bajo una perspectiva internacional, y con especial interés en Canarias, por el papel que ha jugado y juega en el espacio exterior. Nadjejda Vicente Cabañas es periodista especializada en Ciencia. Actualmente, se encuentra finalizando su tesis doctoral sobre la evolución periodística de la información espacial. Para escribir este libro ha tenido que acudir a las instalaciones de la NASA en Cabo Cañaveral (Florida) y Washington, así como a la Ciudad de las Estrellas de Moscú (Rusia) y al Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial (Madrid). Por tanto, estamos ante un trabajo con una sólida documentación científica. El libro se puede descargar gratuitamente en formato PDF a través del portal.

lunes 11 de enero de 2010

Júpiter






sábado 9 de enero de 2010

Viaje a los límites del Universo

Por lo que se conoce, el universo tiene 93 mil millones de años luz de extensión y alrededor de 14mil millones de años de edad. Esto es un problema para los cosmologos. En 14mil millones de años, la luz puede viajar 14mil millones de años.. entonces, como es que el universo tiene 93mil millones de años luz de extensión? Cómo se hizo tan grande tan rápido?
La única explicación conocida es un proceso llamado "Inflación".
La idea es que poco después de que nació el universo aumento rapidamente su tamaño en muchas ordenes de magnitud en un instante.
A los cosmologos les gusta reflexionar sobre la forma en que se disparó la inflación. Nadie tiene una respuesta sencilla.. aunque no falta la especulación.

Pero.. Cuan lejos podría llegar un astronauta durante una vida?
La respuesta es: miles de millones de años luz, pero, eso sí, el viajero deberá tener mucho cuidado al pisar los frenos en el viaje de regreso.

Desde que los cosmólogos descubrieron que la expansión del universo se está acelerando, muchos se han preguntado hasta qué punto podremos entender lo que veamos a través de los telescopios en el futuro. Las regiones distantes del universo eventualmente se expandirán tan rápido que la luz de sus objetos nunca podrá llegar hasta nosotros.
Por estas mismas razones, la energía oscura —la fuerza misteriosa detrás de la aceleración— pone un límite a la exploración humana del universo, dice Juliana Kwan en la Universidad de Sydney, en Nueva Gales del Sur, Australia, que ha refinado recientemente este límite para nuestros viajes. Incluso con impulsores que puedan llevarnos a casi la velocidad de la luz, la expansión seguiría dejándonos atrás.
Lo más lejos que podría llegar la luz emitida por nuestro Sol en este mismo momento, luego de avanzar sin poder superar la expansión acelerada, es a alrededor de 15 mil millones de años luz de distancia. Según los cálculos anteriores, hechos por Jeremy Heyl de la Universidad de British Columbia en Vancouver, un avanzado súper impulsor podría recorrer la mayor parte de la distancia durante una vida humana. Acelerando a alrededor de 9 metros por segundo por segundo —lo cual se siente más o menos como una cómoda gravedad de 1 g— una nave podría llegar a realizar el 99 por ciento del camino hasta el “horizonte” de expansión. A pesar de la gran distancia, este viaje sólo llevaría unos 50 años en el marco de referencia de los astronautas, porque el tiempo pasará más lento que en la Tierra debido a la Relatividad (Physical Review D, DOI: 10.1103/PhysRevD.72.107302).
Ahora, en un artículo que aparecerá en Publications of the Astronomical Society de Australia, Kwan y sus colegas han encontrado que el viaje podría llevar incluso menos tiempo. En base a los últimos valores cosmológicos para la energía oscura y otros parámetros, demostraron que un astronauta podría hacer el viaje en sólo 30 años.
Sin embargo, sus cálculos también indican que volver a casa presenta sus propios retos. La incertidumbre más leve en el valor de la fuerza de la energía oscura o la densidad total de materia en el universo podría causar que una nave espacial le errara a la Tierra en millones de años luz. Comenzar la desaceleración un segundo demasiado tarde podría causar que se pase de largo la Vía Láctea, dice Kwan. “Usted, efectivamente, se perdería en el espacio”.
Sin embargo, incluso si lograra detenerse en el lugar correcto, estaría decepcionado. Habrían transcurrido unos 70 mil millones años en el regreso a casa, por lo que el Sol habría expirado mucho tiempo antes, llevándose a la Tierra con él, y la vista en los alrededores sería, en su mayor parte, pura oscuridad.



Fuente

jueves 7 de enero de 2010

Cuestion de Tamaño

En éste corto video, podemos comparar el tamaño de la tierra con otros planetas y estrellas.
Tras ver el video, puedes darte cuenta de lo insignificantes que son nuestro planeta y nuestro Sol comparados con algunas estrellas supergigantes.



Según explica el video, si una tripulación de astronautas llegase a ésta estrella.. y volase por su superficie a 900km/h , tardaría 1.100 años en dar una vuelta completa a su alrededor!
VY Canis Majoris, una estrella hipergigante roja con un radio estimado entre 1.800 y 2.100 radios solares, aunque según otros estudios su radio podría ser de “solo” unos 600 radios solares.

En cualquier caso se considera que VY Canis Majoris es la estrella más grande de las conocidas y una de las más luminosas.

La historia de Herny Molaison


Henry Molaison
estuvo toda su vida haciendo las cosas por primera vez ya que era incapaz de crear nuevas memorias debido a una complicada operación cerebral.

Cada vez que iba su casa le parecía que el camino de siempre era nuevo y podía ver la misma película un día entero sin recordar nada del guión.

Con veintisiete años fue sometido a una operación para paliar la epilepsia que padecía fruto de un accidente que tuvo de niño, cirugía fallida que le produjo un síndrome llamado amnesia profunda, por el cual su cerebro perdió la capacidad de generar nuevos recuerdos, es decir, que toda acción después de la operación, por repetitiva que pasara a ser, para este señor seguía constituyendo una sorpresa, una “primera vez”, por muy habitual que pudiese ser para el común de los mortales. Obviamente, su caso ha servido como pocos a la ciencia para investigar el funcionamiento de la memoria y del aprendizaje humanos. Gracias a los estudios efectuados con él, se sabe que la memoria se localiza en ciertos lugares del cerebro humano, que tiene su sitio específico.

Su enfermedad no le impidió continuar su vida, pues su capacidad intelectiva no fue dañada, ni cambió de manera radical su personalidad, pero, como pueden ustedes leer en el obituario que le dedicó el New York Times “no pudo tener un trabajo y vivió, más que cualquier místico, el momento”: forzosamente y sin sospecharlo siquiera, el señor Molaison cumplió a rajatabla aquello de carpe diem

Con 82 años abandonó a finales de 2008 este mundo que constituyó una contínua sorpresa para él. Y al año de su fallecimiento, 2 de diciembre de 2009, Henry le ha hecho a los neurocientíficos el mejor regalon que podían desear: su cerebro.

La disección de su órgano se ha llevado a cabo hace unos días en el Observatorio Cerebral de la Universidad de San Diego (California, EEUU) y con el análisis, los neurólogos y psicólogos esperan encontrar las claves de la formación de las memorias.

Al terminar, se habrán obtenido 2.500 muestras de tejido y un mapa de su cerebro extremadamente detallado.
Antes de Molaison se pensaba que la memoria era una facultad distribuida a lo largo de todo el órgano cerebral.

Pero su caso demostró lo erróneo de esta concepción y la existencia de áreas cerebrales específicas donde reside la formación de las nuevas memorias.